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El
labio y paladar hendidos, conocidos vulgarmente como labio leporino,
es la malformación congénita más frecuente de la
cara. Su incidencia varia de acuerdo a la raza, en nuestro medio (Suramérica)
la incidencia es de 1 en 800 nacidos vivos, en China de 1 en 600 nacidos
vivos, en África de 1 en 1200 nacidos vivos y en los países
de Europa del Norte es de 1 en 1000 nacidos vivos.
No
se sabe exactamente que es lo que lo causa, se dice que su etiología
(causa) es multifactorial, es decir influyen muchos aspectos como genéticos,
nutricionales, ambientales, y exposición a agentes químicos
o físicos. Se puede dar como malformación única
o acompañando otras malformaciones.
El
objetivo del tratamiento es rehabilitar integralmente al paciente, se
debe lograr una estética del labio y de la nariz adecuadas, un
cierre del paladar que haga que el niño hable normalemente y
un crecimiento de la cara con una relacion oclusal normal. |
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Las
dos primeras cirugías son fundamentales, son cirugias exigentes
que deben ser realizadas por personas que tengan experiencia en dichas
cirugías.De el resultado de esas dos cirugías
dependerá el futuro del niño, no importa que tantas
terapias se le hagan en el futuro, si esas dos cirugías no quedan
bien el resto del tratamiento solo estará encaminado a solucionar
problemas que se debieron corregir en las cirugías. |
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En
una hora de cirugía el futuro del niño cambia por completo,
la responsabilidad de ese cambio recae en una sola persona, el artesano
que realiza la cirugía, el cirujano. Sí la cirugía
tiene mucho de ciencia pero la verdad es un proceso artesanal. |
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Hay
casos difpiciles como este donde no solo esta comprometido el labio
sino la nariz y el ojo. Sin embargo con el adecuado manejo es posible
rehabilitar pacientes con deformidades tan severas como esta. |
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El
tratamiento de las malformaciones congénitas es uno de
los retos mas grandes. La rehabilitación completa es posible
gracias principalmente a la dedicación de los padres.
De
estos pacientes tenemos que aprender mucho, pocos tienen la fortaleza
que tienen ellos. |
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El
pánico es la primera actitud de los padres con niños
con malformaciones congénitas. Ese terror debe convertirse
en una actitud proactiva, volviendo a los padres de estos niños
en verdaderos héroes, a quienes nunca dejo de admirar. |
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