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El
contorno corporal se puede mejorar utilizando los procedimientos que modifican
el volumen y el contorno de diferentes regiones corporales. Como por ejemplo
el aumento o la reducción mamaria, la dermolipectomía abdominal, la liposucción
de abdomen, caderas y muslos, etc. Las figuras 1 y 2 nos muestran el cambio
que se puede lograr al combinar la
mamoplastia, la
lipoescultura
y la
abdominoplastia.
El
sobrepeso o la obesidad requieren un tratamiento médico, pero se
pueden ayudar con este tipo de cirugías. Hay acúmulos grasos que alteran
la silueta y armonía corporal, que no desaparecen después de un
tratamiento de adelgazamiento. Los
embarazos, dejan con frecuencia como secuela una separación o distensión
de la musculatura abdominal unido a un exceso cutáneo-graso, que se puede
corregir con una dermolipectomía abdominal. Algunas
de estas intervenciones dejan cicatrices pequeñas y fácilmente ocultables.
Otras requieren incisiones más largas que dejarán inevitablemente cicatrices
( es el precio que hay que pagar para tener una mejor forma corporal).
Como cirujano plástico uno se esmera en conseguir una cicatriz lo más
fina posible. Sin embargo, la calidad final de una cicatriz se ve fuertemente
influida por las características personales de cicatrización de cada paciente.
Siendo la cicatrización el proceso natural de curación de las heridas
sólo es posible procurar minimizarías y situarlas en los sitios menos
visibles, pero en la actualidad aún no es posible borrarlas. |
ABDOMINOPLASTIA
En pacientes que han tenido grandes aumentos
de peso y pérdida posterior del peso, o en mujeres que han tenido varios
embarazos; suele haber una flacidez general de la piel del abdomen, con
una flacidez concomitante de los músculos de la pared abdominal. La abdominoplastia
mejora el aspecto del abdomen volviendo a tensar la pared abdominal muscular
y restaurando la tensión cutánea normal. La dermolipectomía no es una
intervención destinada a hacer perder peso, sino a resecar el sobrante
cutáneo y graso abdominal y a restaurar la tensión normal de la pared
muscular del abdomen. La intervención
se realiza habitualmente bajo anestesia general. El cirujano practica
una incisión inmediatamente por encima del vello pubiano, que llega hasta
ambas caderas. A través de esta incisión, libera la piel del abdomen para
permitiría descender. Para evitar que la piel se lleve hacía abajo el
ombligo, se libera de la piel circundante, para posteriormente sacarlo
a través de un orificio en la nueva piel tensada. En realidad el
ombligo no cambia de posición en la intervención. A través de la misma
incisión, se aproximan los músculos abdominales que han cedido, restaurando
la tensión de la pared abdominal. Finalmente se reseca el sobrante cutáneo.Las
cicatrices, alrededor del ombligo y en el abdomen inferior, irán aclarándose
y mejorando con el transcurso de los meses hasta que la maduración cicatricial
sea completa. No obstante, hay gran variación en cuanto a la cicatriz
residual que depende, aparte de la tensión a que está sometida, de la
calidad individual de cicatrización. Si quedara más visible, puede realizarse
una revisión al cabo de un año, adoptando las medidas oportunas para mejorar
su calidad. Más que en ninguna Intervención de cirugía estética vale la
frase de que «el cirujano hace la sutura, pero el paciente la cicatriz».Como
posibles, aunque raras complicaciones, cabe mencionar la eventualidad
de una zona de pérdida de vitalidad (necrosis) de la piel central sobre
el pubis que puede requerir un tratamiento postoperatorio más prolongado
y revisión de la zona o cicatriz resultante. Igualmente pueden aparecer
seromas que requieren su evacuación en general por punción. Es normal
una disminución de la sensibilidad en el abdomen inferior, que se recupera
al cabo de algunos meses.El desarrollo
de la técnica de liposucción permite en algunos pacientes una limitación
de la liberación de la piel al abdomen infraumbilical, la resección más
reducida de piel con una incisión más limitada a nivel del vello pubiano.
En estos casos se logra igualmente tensar la musculatura infraumbilical
y elevar eventualmente la posición del ombligo.La
intervención produce un abdomen más plano, más firme y una cintura más
estrecha. El tiempo de hospitalización suele ser de uno a dos días
y habitualmente se recomienda llevar una faja durante el postoperatorio
como en la liposucción.
FOTOS DE ABDOMINOPLASTIA
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